Una defensa de plástico, o parachoques, sale de una inyectora. Su geometría ya es reconocible, pero su fabricación no ha terminado. Según el proceso de la planta, todavía puede pasar por inspección, preparación superficial, pintura, montaje de componentes y secuenciación antes de dirigirse a la línea de montaje del vehículo.
Durante ese recorrido, la pieza incorpora costes, ocupa capacidad, se desplaza y, en algunos puntos, espera. Ya no es materia prima, pero tampoco es aún un producto terminado. Es WIP.
El término suele aparecer en informes financieros, indicadores de producción y metodologías Lean. Sin embargo, en una fábrica el WIP también tiene una realidad física: son piezas que deben salir de una operación, llegar a la siguiente y conservar durante el trayecto su identidad, su estado y, cuando el proceso lo requiere, su secuencia.
Comprender el WIP exige observar esas dos dimensiones. Por un lado, cuánto trabajo y cuánto valor permanecen dentro del proceso. Por otro, qué está ocurriendo realmente con las piezas mientras avanzan entre operaciones.
¿Qué es el WIP en fabricación?
WIP son las siglas de Work in Process. En fabricación, designa los materiales, componentes y productos que han iniciado su proceso productivo, pero todavía tienen operaciones pendientes. También se denomina inventario en proceso, productos en curso o trabajo en proceso.
No incluye únicamente las piezas que están dentro de una máquina. También puede encontrarse en transporte interno, esperando la siguiente operación, pendiente de inspección, retenido por calidad o apartado para retrabajo. Lo que determina su condición es el estado de fabricación, no que esté moviéndose o parado.
Dentro del ciclo productivo, el WIP ocupa una posición intermedia:
| Tipo de inventario | Estado dentro del proceso |
|---|---|
| Materias primas y componentes | Todavía no han iniciado la transformación analizada |
| WIP o trabajo en proceso | Han comenzado su fabricación, pero aún tienen operaciones pendientes |
| Producto terminado | Ha completado las operaciones definidas y está disponible para su expedición, integración en otro proceso o uso final |
La frontera depende del sistema observado. Un subconjunto puede ser producto terminado para el proveedor que lo fabrica y convertirse en un componente cuando llega a la planta de su cliente. Incluso dentro de una misma fábrica, el WIP puede medirse en una sola línea o abarcar un flujo con varias áreas productivas.
Definir ese perímetro es importante. Si se contabiliza el WIP de inyección, pintura y montaje, pero se compara con la salida de una sola de esas áreas, el dato pierde coherencia.
¿Work in Process o Work in Progress?
Work in Process y Work in Progress comparten la sigla WIP y a menudo se utilizan como equivalentes. La diferencia depende principalmente del contexto de uso.
En fabricación, Work in Process suele referirse a materiales, piezas o productos físicos que avanzan por una secuencia de operaciones. Work in Progress tiene un uso más amplio y también puede aplicarse a proyectos, servicios o tareas todavía no completadas.
La distinción no es universal y algunas organizaciones emplean ambos términos indistintamente. En este artículo utilizamos preferentemente Work in Process porque analizamos el flujo de piezas físicas entre procesos de fabricación.
¿Cómo se calcula el WIP?
El WIP puede expresarse como valor económico o como cantidad de trabajo dentro del proceso. El cálculo contable permite valorar el inventario; el operativo relaciona las unidades en curso con el ritmo de salida y el tiempo de fabricación.
El valor contable del WIP
Desde el punto de vista contable, el WIP recoge los costes de producción imputados a las piezas que ya han iniciado su fabricación, pero todavía no la han completado.
Dependiendo del sistema de costes aplicado, puede incluir:
- Materias primas y otros materiales consumidos.
- Mano de obra directamente relacionada con la producción.
- Otros recursos directamente imputables al producto.
- Una parte de los costes indirectos de fabricación.
Los costes de transformación suelen incluir los directamente relacionados con la producción y una asignación sistemática de los costes indirectos fijos y variables. La composición exacta dependerá del método contable aplicado por cada organización.
Una defensa que ya ha pasado por pintura puede haber acumulado más costes que otra que acaba de salir de inyección, aunque la forma de reflejar ese avance dependerá del sistema utilizado por la empresa.
De forma simplificada, el movimiento del saldo durante un periodo puede expresarse así:
WIP final = WIP inicial + costes de producción imputados − coste de las unidades que salen del WIP
Los costes imputados incluyen tanto los añadidos a las piezas que ya estaban en proceso como los correspondientes a las nuevas unidades iniciadas. Cuando una pieza completa el proceso definido, su coste deja de formar parte de ese WIP y pasa al siguiente estado contable.
WIP, throughput y tiempo de flujo
Desde la perspectiva operativa, la Ley de Little relaciona el WIP medio, el throughput medio y el tiempo medio de flujo dentro de un sistema estable. El throughput es el ritmo al que el sistema completa unidades.
WIP medio = throughput medio × tiempo medio de flujo
Si una línea completa una media de 20 unidades por hora y cada unidad permanece 3 horas dentro del proceso:
20 unidades/hora × 3 horas = 60 unidades de WIP medio
El tiempo de flujo incluye tanto las operaciones como los transportes y las esperas dentro del perímetro analizado. No equivale al tiempo que la pieza pasa siendo transformada.
La relación ayuda a interpretar un aumento del inventario. Al comparar dos situaciones estables, si el throughput se mantiene en 20 unidades por hora y el WIP medio pasa de 60 a 100 unidades, el tiempo medio de flujo pasa de 3 a 5 horas. Hay más trabajo dentro, pero no salen más unidades por hora.
Este cálculo requiere promedios representativos y un perímetro coherente. No debe aplicarse mezclando las piezas de toda una planta con las salidas de una sola estación, ni confundiendo una acumulación puntual con un nuevo funcionamiento estable. Tampoco identifica por sí solo la causa del aumento: para eso hay que observar el proceso.
¿Qué puede revelar el WIP en planta?
Las fórmulas permiten cuantificar el WIP, pero no explican por sí solas qué está sucediendo en la planta. Para interpretarlo hay que observar dónde se concentra, cuánto tiempo permanece y por qué no avanza.
| Lo que se observa | Qué conviene investigar |
|---|---|
| Las piezas se concentran repetidamente antes de una operación | Capacidad, paradas o tiempos de ciclo del proceso posterior |
| Algunas unidades permanecen detenidas más tiempo del previsto | Incidencias de calidad, falta de destino, problemas de transporte o bloqueos del proceso |
| Un proceso se queda sin material aunque existe WIP en planta | Ubicación de las piezas, rutas de suministro y secuencia de entrega |
| Es necesario buscar, recolocar o reordenar piezas manualmente | Identificación, trazabilidad y diseño del flujo entre operaciones |
| El registro digital no coincide con las piezas existentes | Movimientos no confirmados, errores de identificación o material fuera del recorrido previsto |
Estas señales indican dónde comenzar a investigar, pero no determinan por sí solas la causa raíz. Si una estación no puede descargar, el origen inmediato del bloqueo está aguas abajo. Si espera material, el problema se encuentra aguas arriba o en el transporte que conecta ambas operaciones.
Por eso, no basta con afirmar que existe «mucho» o «poco» WIP. Importan su distribución, su permanencia y su estado. La pregunta útil no es solo cuánto trabajo hay dentro del sistema, sino dónde está, por qué permanece allí y qué necesita para continuar.
Muchas de estas señales aparecen precisamente en la conexión entre operaciones, donde el WIP se desplaza, espera o cambia de ruta.
¿Qué ocurre con el WIP entre dos procesos?
Entre dos procesos, el WIP debe recorrer una distancia y adaptarse a la forma de trabajar de la siguiente operación. La intralogística conecta ritmos, lotes y secuencias que no siempre coinciden.
Inyección puede producir una referencia durante un periodo prolongado, mientras pintura organiza sus entradas según otra combinación de piezas. Más adelante, montaje puede necesitarlas en un orden diferente. Entre esas áreas hace falta algo más que un recorrido de transporte: hay que preparar el suministro que cada una puede recibir.
La velocidad del transportador es solo una parte de la respuesta. Si el destino no puede recibir material, moverlo más deprisa únicamente adelanta su llegada a la cola. Si necesita una referencia concreta, tampoco basta con entregar cualquier pieza disponible.
El diseño del flujo entre procesos debe resolver dónde esperan las piezas y bajo qué criterio continúan: por orden de entrada, por lote, por reposición o según una secuencia de producción. También necesita contemplar las excepciones. Una pieza destinada a retrabajo requiere una salida y una regla de reincorporación que no obliguen a reordenar manualmente todo el suministro.

¿Cuándo protege el flujo un buffer de WIP?
Un buffer de WIP es una capacidad de acumulación diseñada para desacoplar temporalmente dos partes del proceso. Protege el flujo cuando responde a una necesidad concreta, dispone de una capacidad calculada y sigue una regla clara de entrada y salida.
Supongamos que pintura se detiene durante diez minutos. Si inyección y pintura están completamente acopladas, la interrupción puede propagarse de inmediato aguas arriba. Un buffer intermedio permite que las piezas continúen saliendo de inyección durante un tiempo y esperen de forma ordenada hasta que pintura vuelva a admitirlas.
El mismo buffer puede proteger en sentido contrario. Si inyección se detiene, las unidades acumuladas pueden mantener alimentada pintura durante unos minutos y evitar que el proceso se quede sin material.
Esta protección no depende únicamente del número total de posiciones. También depende del nivel de ocupación cuando se produce la incidencia. Un buffer completamente lleno puede alimentar el proceso posterior, pero no dispone de espacio para seguir recibiendo piezas. Uno vacío ofrece capacidad de recepción, pero no protege al proceso aguas abajo frente a una falta de suministro.
Cómo gestionar la intralogística del WIP
Gestionar físicamente el WIP exige que el sistema de manutención ejecute las reglas de producción. El trazado y la lógica de control deben definir capacidades, rutas, puntos de espera, prioridades, secuencias y tratamiento de excepciones.
No basta con que el destino de una pieza exista en el sistema informático. El medio de manutención debe ejecutar el movimiento, confirmar que se ha producido y mantener la unidad accesible hasta que pueda ser liberada. Una instalación con capacidad teórica suficiente puede rendir mal si una referencia bloquea a las demás o si cada parada obliga a reconstruir manualmente la secuencia.
El WIP en un transportador aéreo
Un transportador aéreo puede combinar transporte y acumulación en una misma instalación. Según su configuración, también incorpora desvíos, cambios de nivel y zonas de espera, aprovechando el espacio en altura cuando el layout lo permite.
En piezas con superficies sensibles, el gancho permite definir los puntos de contacto y reducir determinadas manipulaciones intermedias. Su geometría condiciona cómo se presenta la pieza al operario o al robot y qué espacio ocupa al circular, girar o acumularse. Por eso, la capacidad no se calcula únicamente a partir de los metros de vía disponibles.
La solución puede ser manual o automática. La elección depende del caudal, las distancias, la variedad de referencias y la forma de carga y descarga. Una instalación manual también puede incorporar identificación y ayudas que indiquen dónde dejar o recoger cada gancho; controlar el WIP no exige automatizar todos sus movimientos.
En sistemas Power & Free, como Esyconveyor, los carros que desplazan los ganchos pueden detenerse en zonas previstas mientras otros continúan su recorrido. Esto facilita la acumulación y la liberación selectiva, pero no hace independientes todas las partes de la instalación. Si varias zonas comparten accionamiento o un punto de transferencia, una parada puede afectar a más de una ruta.
La distribución de los accionamientos y los puntos de transferencia determina, por tanto, hasta dónde puede continuar el flujo cuando una parte deja de admitir piezas.

Coordinar el suministro, el retorno y la recirculación
Gestionar la intralogística del WIP implica coordinar todos los movimientos que mantienen activo el suministro entre procesos. En una instalación de pieza colgada, los ganchos cargados llevan las piezas hacia la siguiente operación, mientras los ganchos vacíos regresan a los puntos de carga para volver a utilizarse.
Este circuito permite mantener disponibles los ganchos necesarios, aprovecharlos durante todo su ciclo de uso y reducir movimientos manuales entre áreas. El retorno de vacíos no es, por tanto, un recorrido secundario, sino una parte del flujo que sostiene la producción.
Cuando la instalación trabaja con múltiples referencias, la recirculación aporta además flexibilidad. Si el gancho solicitado no ocupa la primera posición de una barra de acumulación, los anteriores pueden salir temporalmente y reincorporarse después por una ruta prevista. Así se accede a la referencia necesaria sin retirar ni recolocar los ganchos manualmente.
Al integrar suministro, retorno y recirculación dentro del mismo diseño, la intralogística puede adaptarse a diferentes referencias, lotes y necesidades de producción manteniendo un flujo organizado y continuo.
Trazabilidad y software para el WIP
El control del WIP tampoco termina en el movimiento físico. Para dirigir cada pieza, la identidad del carro o gancho debe relacionarse con información de producción como la referencia, la orden, el estado de calidad, la siguiente operación y el destino.
En una instalación automatizada, el MES puede aportar información sobre las órdenes, las referencias y las necesidades de producción. El software intralogístico utiliza esos datos para aplicar las reglas de enrutamiento, almacenamiento, prioridad y liberación.
La arquitectura exacta depende de cada planta. Lo importante es que el estado registrado coincida con la realidad física y que cada movimiento actualice la información disponible. La trazabilidad también debe contemplar excepciones como lecturas fallidas, piezas retiradas manualmente, ganchos vacíos o reincorporaciones tras retrabajo.
En el caso de FORVIA Wałbrzych, el proyecto incluye control a nivel de PLC y comunicación con las islas robotizadas y el MES de planta. Esta conexión permite coordinar el almacenamiento por referencias, la alimentación de la línea de pintura y la reorganización posterior del flujo manteniendo FIFO.
El software no sustituye una lógica física bien diseñada. La conecta con la información de producción para que el movimiento real del WIP y su estado digital avancen juntos.
Convertir el WIP en un flujo controlado
Entre una operación y la siguiente se decide buena parte del rendimiento real de una fábrica. Es ahí donde las piezas pueden perder su secuencia, ocupar superficie productiva, acumular manipulaciones o detener el proceso. Pero también es donde una intralogística bien diseñada puede aportar continuidad, flexibilidad y control.
En Esypro trabajamos precisamente en ese espacio. Diseñamos sistemas de transporte y almacenamiento aéreo que conectan procesos y permiten mover, elevar, acumular, distribuir y secuenciar piezas dentro de una misma solución.
No partimos de un transportador estándar, sino del flujo que necesita conseguir cada planta: el caudal requerido, los recorridos disponibles, la capacidad de acumulación, las referencias que deben gestionarse y la forma en que la producción debe recuperarse después de una parada.
Porque gestionar el WIP no consiste simplemente en trasladar piezas de un punto a otro. Consiste en crear un sistema en el que cada pieza pueda avanzar, esperar y retomar su recorrido de acuerdo con las necesidades reales de producción.
Diseñemos el flujo que necesita tu planta
Diseñamos transportadores y almacenes aéreos para mover, acumular y secuenciar piezas entre procesos, adaptados a tu layout y a tu ritmo de producción.
Preguntas frecuentes sobre el WIP en fabricación
Sí. Si ha iniciado el proceso de fabricación y todavía tiene operaciones pendientes, continúa siendo WIP. Puede estar dentro de una máquina, desplazándose, acumulada, retenida por calidad o esperando retrabajo.
Puede medirse de ambas formas, pero cada una responde a una pregunta diferente. En operaciones, el WIP suele expresarse en piezas, lotes u órdenes para conocer cuánto trabajo permanece dentro del proceso. Desde el punto de vista contable, se expresa en unidades monetarias para valorar los costes incorporados a los productos que todavía no han terminado su fabricación. Ambas medidas se complementan: la cantidad de piezas no indica por sí sola su valor económico, y la valoración contable no permite saber cuántas unidades hay, dónde se encuentran ni cuánto tardan en avanzar.
No necesariamente. Parte del WIP puede proteger el proceso frente a pequeñas variaciones. Se convierte en una señal de alerta cuando crece de forma persistente, permanece detenido o se concentra en un punto sin mejorar el throughput.
No existe una cantidad válida para todas las plantas. Depende de los tiempos de ciclo, el throughput, las paradas, los lotes, la mezcla de referencias y la capacidad de recuperación. El objetivo es proteger la continuidad sin generar una acumulación permanente.
La intralogística organiza cómo se transportan, acumulan, identifican y secuencian las piezas entre operaciones. Un sistema adecuado mantiene el WIP dentro de rutas, capacidades y reglas conocidas, aunque no corrige por sí solo los desequilibrios del proceso productivo.